Una familia de San Cristóbal perdió por completo su vivienda a causa de las aguas de la tormenta tropical Melissa, quedando su hogar reducido a escombros.
La casa, que era de dos pisos y contaba con un sótano, comenzó a acumular agua en su base, lo que generó una saturación estructural que derivó en el colapso.
Los habitantes relataron que escucharon un fuerte estruendo, que correspondió al momento exacto en que la estructura cedió y se vino abajo. Afortunadamente, todos los miembros lograron salir a tiempo y ninguno resultó lesionado.