Xiomara Molina, una exempleada del Consejo Estatal del Azúcar, sufrió una crisis de nervios dentro de las instalaciones de la institución al reclamar, sin éxito, el pago correspondiente a su sentencia laboral.
La mujer, quien asegura haber laborado de forma ininterrumpida durante 40 años, se presentó en el lugar junto a otros exservidores para exigir el cumplimiento de sus prestaciones.
Durante la protesta, Molina denunció que el director ejecutivo de la entidad los ha calificado como «vagos», un señalamiento que contrasta con su extensa trayectoria en la institución estatal.