Los presidentes de El Salvador, Nayib Bukele, y de Costa Rica, Rodrigo Chávez, firmaron este miércoles la «Declaración de Coatepeque», un acuerdo de seguridad bilateral bautizado como «Escudo de las Américas» mediante el cual cooperarán para desintegrar grupos delincuenciales que operan en territorio costarricense.
El pacto, sellado en El Salvador, establece compromisos de cooperación operativa, intercambio de información inteligente y formación de equipos conjuntos, con el objetivo de replicar la estrategia antipandillas que redujo drásticamente la criminalidad en el país sede.
La alianza surge ante la urgencia en Costa Rica, que contabiliza casi 900 asesinatos en lo que va de 2025, y cuyas autoridades ven en el modelo salvadoreño un referente regional para combatir un crimen que califican de «cáncer».