
La Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados (Menamird) ha alzado su voz para denunciar el clima de violencia y humillación que, según aseguran, caracteriza los recientes operativos migratorios en el país, donde agentes de Migración, la Policía y la Policía Municipal irrumpen en viviendas, saquean pertenencias y someten a los inmigrantes a escenas de degradación que atentan contra la dignidad humana.
El director de Menamird, William Charpentier, expresó un contundente rechazo a estos procederes, señalando que las deportaciones masivas y los espectáculos de fuerza pública se han convertido en «un caos y una vergüenza para el país».
Charpentier advirtió que deportar a un padre o madre de familia no resuelve el problema migratorio, ya que en menos de una semana la persona intenta regresar, por lo que solicitó investigaciones independientes y sanciones para los agentes responsables.