Los trabajadores de construcción del centro educativo Paraíso, ubicado en los cerros de Sabana Perdida, exigen el pago de sus salarios por una obra que aún no está concluida.
Los obreros alegan que, a pesar de tener un acuerdo de pago quincenal, nunca reciben una respuesta formal sobre su remuneración.
Esta situación ha generado una cadena de deudas, ya que los trabajadores deben rendir cuentas a sus propios familiares que dependen de ese ingreso.