
Residentes de la urbanización Nueva Jerusalén protestaron para exigir la reapertura del Centro de Diagnóstico Fe y Esperanza, al denunciar que el establecimiento permanece cerrado desde hace más de un año debido a una remodelación que, según afirman, no ha sido concluida.
Los comunitarios aseguraron que el centro era el principal establecimiento de atención primaria de la zona y que su cierre ha obligado a cientos de personas a desplazarse a otros sectores para recibir servicios médicos. También denunciaron que desconocen el paradero de equipos médicos que funcionaban en esas instalaciones.
«Queremos hacerle un llamado al señor presidente de la República, Luis Abinader, y al doctor Landrón para que por favor vengan en auxilio de esta comunidad», expresó uno de los manifestantes durante la protesta.
Los residentes indicaron que actualmente solo se ofrecen atenciones limitadas en áreas provisionales y advirtieron que continuarán con las manifestaciones si las autoridades no ofrecen una solución para reabrir el centro de salud.