La ocupación masiva de las aceras en la Avenida Duarte por comercios informales ha convertido el tránsito peatonal en un verdadero calvario, obligando a los ciudadanos a caminar por la calle y exponerse a ser atropellados por vehículos.
Los afectados, que incluyen a personas con discapacidad y adultos mayores, describen vivir en agonía constante mientras deben sortear casetas, maniquíes y talleres mecánicos que invaden el espacio público.
Aunque los buhoneros reconocen la necesidad de buscar el sustento diario, han solicitado formalmente a la alcaldía del Distrito Nacional que les proporcione un lugar digno donde puedan trabajar sin poner en riesgo la integridad de los transeúntes.