Pese a las advertencias oficiales por la tormenta Melissa, bañistas desafían el peligro y se sumergen en las playas de Palenque y Najayo, en San Cristóbal.
Testigos reportaron que varias personas, argumentando que el mar «se siente tranquilo» y que saben nadar, decidieron ingresar al agua a pesar del oleaje anormal y los riesgos de ahogamiento.
Mientras los establecimientos comerciales cercanos permanecen cerrados y las autoridades insisten en el peligro, algunos residentes locales minimizan la alerta, incluso cuando se observa que cañadas con basura improvisada en la zona podrían agravar la contaminación durante las inundaciones costeras.
La situación evidencia la resistencia ciudadana a acatar medidas de prevención durante eventos climáticos extremos.