En el 13° mes de la tragedia del Jet Set, donde fallecieron más de 230 personas, familiares de las víctimas se congregaron este viernes entre las ruinas de la discoteca en Santo Domingo para exigir la modificación de la calificación jurídica del caso y la variación de la medida de coerción.
El vocero de la diócesis presente en la misa tradicional señaló que no se trata de homicidio voluntario sino de homicidio, y pidió que Antonio y Maribel Espaillat paguen las consecuencias en una cárcel.
El Primer Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional se reservó el fallo para el 15 de junio, cuando decidirá si el caso se envía a juicio de fondo.