Trump se juega el control del Congreso en unas elecciones de medio mandato marcadas por su baja popularidad

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta unas elecciones legislativas de medio mandato decisivas para el futuro de su Gobierno, en las que los republicanos podrían perder el control de la Cámara de Representantes y del Senado.  Aunque su nombre no aparecerá en las papeletas, los comicios se han convertido en una evaluación de […]

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta unas elecciones legislativas de medio mandato decisivas para el futuro de su Gobierno, en las que los republicanos podrían perder el control de la Cámara de Representantes y del Senado. 

Aunque su nombre no aparecerá en las papeletas, los comicios se han convertido en una evaluación de su gestión, por lo que el mandatario ha intensificado sus llamados a votar para movilizar a sus seguidores.

La baja aprobación presidencial, situada en un 31 % según una encuesta de Reuters e Ipsos, representa uno de los principales obstáculos para los republicanos. 

El descontento por el costo de la vida, el aumento de los precios de la gasolina y la impopular guerra de Irán han debilitado el respaldo al partido gobernante.

Las proyecciones de Decision Desk otorgan a los demócratas un 80 % de posibilidades de recuperar la Cámara de Representantes y un 57 % de conquistar el Senado.

Ante este panorama, Trump ha recorrido varios estados con actos de campaña para intentar conservar las mayorías legislativas. 

Una eventual victoria demócrata en la Cámara Baja permitiría a la oposición bloquear iniciativas presidenciales, controlar comisiones e impulsar investigaciones sobre su administración. 

También podría abrir la puerta a un nuevo proceso de juicio político, aunque una destitución sería difícil debido a las mayorías necesarias para concretarla.

La pérdida del control de una o ambas cámaras reduciría la capacidad de influencia política de Trump durante los dos últimos años de su mandato, aunque no limitaría sus facultades constitucionales, que se mantendrán hasta el 20 de enero de 2029. 

Además, los resultados podrían marcar el inicio de la disputa por la candidatura republicana para las elecciones presidenciales de 2028, en la que figuran como posibles aspirantes el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio.