Gregory reitera que reportaba constantemente las filtraciones a Antonio Espaillat

Durante la audiencia del juicio de fondo por el colapso del Jet Set, el exempleado y testigo Gregory Adames declaró que reportaba de manera constante al propietario, Antonio Espaillat, los problemas de filtraciones y otras novedades que se presentaban en el techo del establecimiento. “Ya yo estaba cansado de reportarle al señor Antonio que los […]

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Durante la audiencia del juicio de fondo por el colapso del Jet Set, el exempleado y testigo Gregory Adames declaró que reportaba de manera constante al propietario, Antonio Espaillat, los problemas de filtraciones y otras novedades que se presentaban en el techo del establecimiento.

“Ya yo estaba cansado de reportarle al señor Antonio que los problemas no se resolvían. Incluso la señora Maribel, que está ahí, que me está viendo, sabe, y el mismo Antonio sabe, que lo que yo estoy diciendo aquí enfrente de ellos no es mentira”, dijo con seguridad.

Adames explicó que, cuando los trabajos realizados para solucionar las filtraciones no resolvían el problema, su responsabilidad era informar nuevamente la situación. 

Señaló que las incidencias eran frecuentes e incluían acumulación de agua en lonas, caída de plafones y otros inconvenientes provocados por las lluvias.

“Ya yo estaba cansado de reportar todo, todo el tiempo. Yo no podía llegar un día a la discoteca sin reportar una novedad de lluvia, o de agua, o de un plafón que se cayó, o de que la lona ya está llena de agua, de que hay que quitarla, o sea, era algo constante”, manifestó en la audiencia.

El testigo indicó que incluso enviaba a Espaillat mensajes acompañados de videos para dejar constancia de las condiciones que encontraba en el establecimiento.

Según su relato, en ocasiones optaba por enviar los videos sin audio debido a inconvenientes que, afirmó, se habían generado con Manuel, quien posteriormente acudía a discutir con él por los reportes.

Adames sostuvo que no podía dejar de informar las situaciones, debido a que era quien se encontraba trabajando en el lugar y los problemas continuaban sin ser solucionados. 

Agregó que Espaillat le exigía que cualquier novedad ocurrida durante una actividad le fuera comunicada directamente, por lo que consideraba necesario mantenerlo informado cuando las reparaciones no resolvían las filtraciones u otras situaciones registradas en el establecimiento.