Las Fuerzas de Defensa de Israel llevaron a cabo una serie de ataques nocturnos contra objetivos de Hezbollah en Beirut y otras zonas del Líbano, incluyendo cuarteles operativos y de inteligencia.
Según el ejército israelí, entre los blancos figuraban instalaciones vinculadas a la unidad “Fuerza Radwan”, señalada como responsable de planificar ataques contra Israel.
Durante la ofensiva, también fueron impactadas infraestructuras que, según Israel, eran utilizadas con fines militares pese a operar en entornos civiles, como una emisora de televisión y una estación de radio.
En paralelo, las fuerzas israelíes destruyeron un cruce estratégico sobre el río Litani, utilizado presuntamente por el grupo para trasladar combatientes y armamento hacia el sur del país.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que el ejército tomará el control de la zona al sur del Litani, en cumplimiento —según indicó— de objetivos de seguridad.
Añadió que varios puentes clave han sido destruidos y que las tropas mantendrán presencia en el área, una región contemplada en la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU.
En el terreno, autoridades libanesas reportaron víctimas y daños en múltiples localidades, mientras Hezbollah aseguró haber respondido con ataques contra posiciones israelíes.
El conflicto, que se ha intensificado en los últimos meses, ha dejado más de mil muertos y ha provocado el desplazamiento masivo de civiles en el sur del Líbano.