El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el espectáculo de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl LX como “uno de los peores de la historia”.
A través de Truth Social, afirmó que el show fue “terrible”, criticó el idioma, el baile y sostuvo que no representó los valores ni la grandeza del país.
El mandatario ya había rechazado previamente la elección del artista puertorriqueño y aseguró que su presentación fue una “afrenta” para Estados Unidos.
Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de tensiones previas con el cantante, quien ha sido crítico de la política migratoria de su administración.
Bad Bunny ha manifestado públicamente su rechazo a las redadas migratorias y recientemente defendió los derechos de los latinos durante la entrega de los premios Grammy.
Su actuación en el Super Bowl marcó un hito al ser el primer espectáculo de medio tiempo con un repertorio completamente en español.
El show, realizado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, combinó música, baile y mensajes de identidad cultural y unidad, con la participación de artistas invitados como Lady Gaga, Ricky Martin, Cardi B y Karol G.
La presentación fue celebrada por amplios sectores como un paso más en la visibilización de la música latina en el evento deportivo más visto de la televisión estadounidense, consolidando una tendencia iniciada en ediciones anteriores del Super Bowl.