La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) exhortó a la población a renovar su compromiso bautismal y manifestó preocupación por el deterioro social del país, marcado por relaciones fracturadas, múltiples expresiones de violencia y casos de corrupción que afectan directamente a la ciudadanía.
En su carta pastoral por la festividad de Nuestra Señora, los obispos señalaron problemáticas como la violencia intrafamiliar, la inseguridad ciudadana, la discriminación y el abandono de los más vulnerables.
En el documento “Renovación y compromiso bautismal, desde una perspectiva sinodal”, el episcopado subrayó que el pecado y la injusticia no solo tienen un impacto individual, sino también social.
Advirtieron que la corrupción priva a miles de personas de servicios básicos, como el acceso a medicamentos, y llamaron al sistema judicial a actuar con firmeza, sin privilegios ni impunidad, para sancionar de manera ejemplar estos delitos.
Los obispos también reiteraron su defensa de la familia y lamentaron las muertes causadas por la violencia, la delincuencia, los accidentes de tránsito y el involucramiento de jóvenes en actividades criminales.
Asimismo, pidieron una mayor protección para niños, niñas y adolescentes, denunciando toda forma de exclusión y violencia, y apelaron a la responsabilidad colectiva para enfrentar estas realidades.
Finalmente, destacaron la importancia del diálogo y el buen uso de las tecnologías para promover la verdad y el bien común, en lugar del odio y la desinformación.
Además, expresaron preocupación por el cuidado del medio ambiente, citando la contaminación, el manejo inadecuado de desechos y el sargazo en las playas, e invitaron al pueblo dominicano a renunciar al mal y comprometerse con una sociedad más justa, solidaria y responsable.