El presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, informó que el régimen decidió excarcelar a un grupo de presos políticos, tanto venezolanos como extranjeros, y aseguró que los procesos de liberación comenzaron de inmediato.
Presentó la medida como un gesto orientado a la paz y a la estabilidad del país, en un contexto marcado por fuertes tensiones políticas.
El anuncio ocurre pocos días después de la operación de Estados Unidos en Caracas que terminó con la captura de Nicolás Maduro, acusado de narcoterrorismo.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos advierten que la liberación es limitada. Foro Penal contabiliza al menos 863 personas encarceladas o perseguidas por motivos políticos, y su director, Alfredo Romero, reclamó una amnistía general como paso necesario para la reconciliación nacional.
La Plataforma Unitaria Democrática sostuvo que la excarcelación debe ser total y acompañarse del cese de la represión y el desmantelamiento de grupos armados irregulares.
En un comunicado, la coalición opositora afirmó que no puede hablarse de una transición democrática mientras estas medidas no se ejecuten de manera inmediata y efectiva.
Organizaciones como Provea insistieron en que liberar a algunos detenidos no es suficiente, en un país donde denuncian torturas sistemáticas, detenciones arbitrarias y condiciones inhumanas en centros de reclusión.
Los defensores de derechos humanos reiteraron que se requieren acciones integrales, rendición de cuentas y la libertad de todos los presos políticos para comenzar a restablecer la confianza social e institucional en Venezuela.