ONU Mujeres informó que cerca de 50.000 mujeres y niñas fueron asesinadas por sus parejas o familiares en 2024, lo que equivale a unas 137 víctimas diarias.
Esta cifra representa casi el 60 % de los 83.000 asesinatos cometidos contra mujeres ese año.
África registró el mayor número de feminicidios íntimos, seguida por Asia, las Américas, Europa y Oceanía, según el estudio difundido en el marco del Día contra la Violencia de Género.
El informe identifica factores que alimentan estos crímenes, como estereotipos que subordinan a las mujeres, la desigualdad y la discriminación.
También señala riesgos específicos en los feminicidios cometidos por parejas, como antecedentes de violencia o separaciones recientes, mientras que los patrones relacionados con homicidios perpetrados por otros familiares aún son poco comprendidos y requieren estrategias de prevención más amplias.
La organización advierte que el acceso a tecnologías digitales ha intensificado la violencia contra mujeres y niñas, generando nuevas formas de agresión como los deepfakes, la vigilancia y el acoso en línea.
Periodistas, políticas y activistas enfrentan riesgos mayores; de hecho, una de cada cuatro mujeres periodistas afirma haber recibido amenazas de violencia física o de muerte por Internet.
Frente a este panorama, ONU Mujeres exhorta a los países a fortalecer la educación para relaciones sanas, criminalizar el feminicidio, crear unidades especializadas de justicia y promover campañas de sensibilización como Ni Una Menos o Me Too. También subraya la importancia de mejorar la recolección de datos, destacando como ejemplo el sistema VioGén de España para evaluar riesgos y proteger a las víctimas.