El Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria Acosta, emitió una carta dirigida a la comunidad eclesiástica en la que explica los motivos por los cuales solicitó a la Santa Sede el nombramiento de un arzobispo coadjutor, con el objetivo de garantizar la continuidad del trabajo pastoral y administrativo de la Arquidiócesis.
En la misiva, fechada el 10 de noviembre de 2025, Ozoria detalla que realizó su petición al cumplir 73 años, dos antes de su retiro canónico, con la intención de asegurar una transición ordenada en el liderazgo pastoral.
Sin embargo, manifestó su sorpresa al conocer que el nuevo arzobispo coadjutor, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, fue designado con “facultades especiales exclusivas” para la administración económica y del personal eclesiástico, lo que implica que se le suspenderá de dichas funciones gubernativas.
El prelado expresó que esta medida lo deja únicamente con el título de “Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo”, lo cual según dijo “no es lo que más le ha gustado”, aunque reafirmó su alegría y satisfacción por sus 47 años de servicio sacerdotal y 28 como obispo. “He servido a la Iglesia en fidelidad y obediencia”, subrayó.
Asimismo, Ozoria aseguró que, aunque en las Letras Apostólicas se le señala por “mala administración”, nunca fue advertido ni amonestado por dicha causa. “Dios es fiel y conoce mi conciencia. Ahí están los resultados”, expresó el arzobispo.
Finalmente, reafirmó su obediencia a la Iglesia y agradeció a los fieles por acompañarlo en su ministerio. “Me debo a la Iglesia, amo a la Iglesia y obedezco a la Iglesia”, concluyó monseñor Ozoria.