La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresó su “horror” ante la masiva operación policial contra el Comando Vermelho, una de las principales facciones criminales de Brasil, que dejó al menos 130 fallecidos, de acuerdo con reportes de organismos locales y testigos.
La Defensoría Pública y medios brasileños informaron que vecinos de las favelas de Penha y Alemão trasladaron por su cuenta decenas de cadáveres hasta una plaza, donde horas después llegó la Defensa Civil.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran camionetas descargando cuerpos sin identificar, mientras familiares buscan a desaparecidos.
“Recordamos a las autoridades sus obligaciones ante el derecho internacional y urgimos a que se realicen investigaciones rápidas y efectivas sobre estas muertes”, señaló la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, en un comunicado.
La operación, en la que participaron 2,500 agentes y vehículos blindados, tenía como objetivo ejecutar 100 órdenes de arresto contra presuntos miembros del Comando Vermelho.
Sin embargo, derivó en un enfrentamiento sin precedentes que dejó 60 sospechosos y cuatro policías muertos, además de once heridos entre civiles y agentes.