El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) mantiene cuatro provincias en alerta roja, nueve en amarilla y cinco junto al Distrito Nacional en verde, ante los efectos indirectos del huracán Melissa, que continúa desplazándose hacia el noreste sobre aguas del Atlántico suroeste, generando lluvias, ráfagas de viento y oleaje peligroso en varias zonas del país.
Según el más reciente boletín del Centro Nacional de Huracanes (NHC), el sistema de categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, se localiza en la latitud 21.4 Norte y longitud 75.6 Oeste, a unos 245 kilómetros al sur del centro de las Bahamas, con vientos máximos sostenidos de 155 km/h y ráfagas superiores. Se mueve hacia el noreste a 22 km/h, alejándose gradualmente del Caribe Central.
Aunque el centro del huracán Melissa se encuentra bastante alejado del territorio dominicano, su amplio campo nuboso sigue incidiendo sobre el país, provocando aguaceros moderados a fuertes, en ocasiones torrenciales, acompañados de tormentas eléctricas y ráfagas de viento, especialmente en provincias del suroeste, centro y noroeste.
Las provincias en alerta roja son Barahona, Pedernales, Independencia y Bahoruco.
En alerta amarilla se encuentran San José de Ocoa, Azua, Elías Piña, Dajabón, San Cristóbal, Peravia, Monte Plata, San Juan y Monte Cristi.
Mientras que en alerta verde permanecen Monseñor Nouel, Santo Domingo, Duarte, Samaná, Santiago Rodríguez y el Distrito Nacional.
El COE recomendó a la población abstenerse de cruzar ríos, arroyos y cañadas con alto caudal, así como mantenerse atentos a los informes oficiales ante posibles crecidas repentinas.
Asimismo, en la costa caribeña, particularmente entre Cabo Beata (Pedernales) y Punta Salinas (Baní), se exhorta a los operadores de frágiles, pequeñas y medianas embarcaciones a permanecer en puerto, debido a vientos y olas peligrosas. En el resto de la costa sur, las actividades marítimas deben realizarse con precaución, mientras que en la costa atlántica el oleaje se mantiene normal.
El COE también instruyó a los organismos de protección civil en la zona suroeste del país a reforzar las medidas preventivas, debido a la posibilidad de rompientes y corrientes de resaca que podrían afectar la seguridad de los usuarios y pescadores de esa franja costera.