El paso del huracán Melissa por el Caribe ha obligado a más de 2.000 personas en Haití a buscar refugio en escuelas y albergues comunitarios, según informó Yannig Dussart, representante adjunto de Unicef en el país.
Hasta ahora, nueve escuelas albergan a 1.991 personas en municipios como Les Cayes, Coteaux, Jean du Sud e Île-à-Vache, mientras que 117 personas permanecen en centros provisionales en Port-Salut e Île-à-Vache.
El último balance de la Dirección de Protección Civil indica que tres personas han fallecido y 16 resultaron heridas, además de 10 casas dañadas y 450 viviendas inundadas.
Unicef ha entregado apoyo financiero de emergencia a 1.400 hogares, con el objetivo de reforzar la resiliencia de las familias afectadas y facilitar el acceso a bienes de primera necesidad, así como recuperar la actividad económica local.
La organización también ha distribuido insumos nutricionales a 176 centros sanitarios, cubriendo las necesidades de 4.175 niños, y tiene previsto entregar kits de salud de emergencia para atender a unas 20.000 personas, incluyendo atención para 500 partos y 400 casos de diarrea aguda.
Unicef alertó sobre la urgencia de reforzar refugios, agua potable, saneamiento y apoyo agrícola para las familias expuestas a inundaciones y deslizamientos.
Melissa, actualmente a unos 200 kilómetros al suroeste de Jamaica, mantiene vientos máximos de 280 km/h, récord en la presente temporada de huracanes en el Atlántico.
La organización humanitaria recordó que Haití ha sido duramente golpeado por fenómenos similares en los últimos años, como el huracán Matthew en 2016 y el terremoto de 2010, que provocaron miles de víctimas y daños masivos en la infraestructura del país.