Bolivia eligió este domingo a su nuevo presidente, con el triunfo del senador centrista Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), quien obtuvo el 54,53 % de los votos frente al 45,47 % de su rival, Jorge Quiroga.
Los resultados preliminares del Tribunal Supremo Electoral (TSE) consolidan el fin del dominio del Movimiento Al Socialismo (MAS), que gobernó el país desde 2006 con excepción de un año.
En su primer discurso como presidente electo, Paz llamó a la unidad nacional y se mostró dispuesto a trabajar con “todos los hombres y mujeres que quieran a la patria”, destacando que Bolivia empieza a recuperar su protagonismo internacional.
Su candidato a vicepresidente, Edmand Lara, enfatizó la necesidad de reconciliación y colaboración entre todos los sectores del país.
Por su parte, Jorge Quiroga reconoció su derrota y felicitó a Paz, descartando indicios de fraude en el proceso electoral.
La inédita segunda vuelta refleja la polarización política del país y el cierre de un ciclo marcado por el MAS, cuyos representantes, Evo Morales y Luis Arce, enfrentan ahora la transición del poder en medio de crisis económica y social.
El principal desafío del próximo gobierno será enfrentar la recesión, la crisis cambiaria y la inflación derivadas del desplome de la industria de hidrocarburos, mientras se busca reformar la administración fiscal y fortalecer la justicia.
Analistas advierten que la fragmentación parlamentaria podría dificultar la aprobación de reformas estructurales, por lo que se espera que la gestión de Paz combine diálogo, consensos y medidas urgentes para estabilizar el país.