El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó este domingo a las fuerzas de seguridad actuar “con fuerza” contra objetivos “terroristas” en la Franja de Gaza, tras acusar a Hamás de violar el alto el fuego que se mantenía desde hacía nueve días.
La decisión se tomó luego de un enfrentamiento en Rafah, al sur del enclave, donde milicianos lanzaron un misil antitanque contra tropas israelíes, según el Ejército.
En respuesta, las fuerzas israelíes bombardearon la zona, asegurando que buscaban eliminar amenazas y destruir túneles y estructuras militares.
Por su parte, el movimiento islamista Hamás negó su implicación en los hechos, afirmando no tener contacto con sus combatientes en Rafah y ratificando su compromiso con la tregua.
El incidente se habría originado durante una operación interna de la fuerza policial Radea, dependiente del Ministerio del Interior de Hamás, contra Yasser Abu Shabab, líder de la milicia rival “Fuerzas Populares”, quien posteriormente apareció en redes sociales afirmando estar ileso.
Los bombardeos afectaron también el ingreso de ayuda humanitaria. Unos 200 camiones con alimentos y suministros fueron devueltos al lado egipcio de la frontera, mientras el cruce de Rafah permanece cerrado por decisión israelí.
En Israel, varios ministros instaron a reanudar la ofensiva militar en Gaza, cuestionando la viabilidad del alto el fuego mediado por Estados Unidos.