El Vaticano anunció que dos cardenales no participarán en el cónclave de la próxima semana para elegir al sucesor del papa Francisco, reduciendo a 133 el número de electores. Se trata de un cardenal español y uno bosnio, quienes se ausentarán por razones de salud. Aunque el portavoz vaticano, Matteo Bruni, no reveló sus nombres, la Conferencia Episcopal Española confirmó que uno de ellos es Antonio Cañizares, arzobispo emérito de Valencia, de 79 años.
Para elegir al nuevo papa se requiere una mayoría de al menos dos tercios de los votos. Durante el cónclave, los cardenales estarán incomunicados, sin acceso a celulares, internet o medios de comunicación, hasta que la fumata blanca anuncie el esperado “Habemus papam”.
Desde el fallecimiento del papa Francisco el pasado 21 de abril, a los 88 años, los cardenales han estado celebrando reuniones diarias a puerta cerrada en la sala Pablo VI del Vaticano. En estas “congregaciones generales”, se debaten los desafíos y prioridades que enfrenta la Iglesia católica, una institución con dos milenios de historia.
El martes, las conversaciones se centraron en la evangelización y en el papel de la Iglesia en la promoción de la paz, mientras que el día anterior se abordó el problema de los abusos sexuales cometidos por miembros del clero.
Cabe destacar que el 80% de los cardenales con derecho a voto fue nombrado por Francisco, quien amplió la representación geográfica del colegio cardenalicio incluyendo regiones tradicionalmente marginadas. Esta diversidad ha provocado que muchos de los participantes no se conozcan entre sí.