
Agentes federales ejecutaron una redada migratoria en un negocio familiar de Nueva York, arrestando a decenas de trabajadores indocumentados.
La operación, que duró aproximadamente una hora, incluyó el sellado de salidas y la paralización completa de las operaciones del establecimiento.
Los agentes interrogaron y arrestaron a empleados con permisos de trabajo vencidos, reviviendo el temor en la comunidad migrante ante el aumento de estas prácticas en la ciudad.