
Un atentado con explosivos sacudió la ciudad de Cúcuta, en Norte de Santander, cuando un camión cargado con explosivos detonó junto a una estación policial dejando al menos 14 heridos, incluyendo 11 policías y 3 civiles, dos de los cuales permanecen en estado crítico.
El gobierno de Colombia atribuyó el ataque al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y elevó la recompensa por información que permita identificar a los responsables a más de 64.000 dólares.
La explosión, que ocurrió días antes de la toma de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, causó daños materiales significativos y fue condenada por el mandatario electo, quien afirmó que «el terrorismo no intimidará al país».