Warner Bros Discovery rechaza oferta de Paramount y ratifica acuerdo con Netflix

El consejo de administración de Warner Bros Discovery (WBD) rechazó de forma unánime la propuesta mejorada presentada por Paramount, al considerar que no beneficia a la empresa ni a sus accionistas.  En un comunicado, WBD reafirmó su preferencia por el acuerdo de fusión alcanzado con Netflix, al estimar que la oferta de Paramount Skydance sigue […]

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

El consejo de administración de Warner Bros Discovery (WBD) rechazó de forma unánime la propuesta mejorada presentada por Paramount, al considerar que no beneficia a la empresa ni a sus accionistas. 

En un comunicado, WBD reafirmó su preferencia por el acuerdo de fusión alcanzado con Netflix, al estimar que la oferta de Paramount Skydance sigue siendo menos favorable en aspectos clave de valor y certidumbre financiera.

Aunque Paramount mantuvo su oferta en 108.400 millones de dólares e incorporó una garantía personal de 40.400 millones aportada por Larry Ellison, fundador de Oracle, Warner sostuvo que la operación implica elevados costos, riesgos e incertidumbres. 

La empresa destacó que el alto nivel de endeudamiento necesario para concretar la compra incrementa la posibilidad de que la transacción fracase, en contraste con la mayor seguridad que, a su juicio, ofrece el acuerdo con Netflix.

Netflix anunció el pasado 5 de diciembre la adquisición del negocio de estudios y streaming de WBD, incluido HBO Max, por cerca de 83.000 millones de dólares, lo que representaría una de las mayores operaciones del sector en la última década. 

Desde entonces, la directiva de Warner ha recomendado a los accionistas respaldar esta venta parcial, argumentando que la propuesta de Paramount continúa ofreciendo un valor insuficiente y carece de garantías adecuadas si no se concreta el cierre.

La disputa sigue abierta, ya que Paramount mantiene su oferta hostil vigente y los accionistas de Warner tienen hasta el 21 de enero para decidir. 

Ambas posibles operaciones enfrentarán un prolongado escrutinio regulatorio y antimonopolio en Estados Unidos y otros países, en un proceso que podría extenderse más de un año y verse influido por consideraciones políticas y regulatorias de alto nivel.