
Durante el rezo del Ángelus de este domingo, el papa León XIV elevó oraciones por las víctimas del tiroteo ocurrido el 27 de agosto en una escuela católica de Minneapolis, Estados Unidos, donde murieron dos niños y unas 20 personas resultaron heridas, 14 de ellas menores de edad.
El pontífice lamentó la violencia armada y pidió a Dios “detener la pandemia de las armas, grandes y pequeñas, que infectan nuestro mundo”.
También extendió su oración a los niños asesinados y heridos diariamente en diferentes partes del planeta.
En su mensaje dominical, el Papa exhortó al cese de la guerra en Ucrania, reclamando a los responsables abandonar “la lógica de las armas” y optar por la negociación con apoyo de la comunidad internacional. “Que calle la voz de las armas y se alce la voz de la fraternidad”, expresó.
Asimismo, recordó el reciente naufragio frente a Mauritania, donde más de 50 migrantes murieron y un centenar permanecen desaparecidos. En este sentido, llamó a vivir la solidaridad evangélica: “Fui forastero y me acogisteis” (Mt 25,35).