"Food-coma": cómo se explica el cansancio repentino tras una comida

Food-coma: cómo se explica el cansancio repentino tras una comida
Food-coma: cómo se explica el cansancio repentino tras una comida

En época de fiestas, después de cada celebración de Navidad, Hannukah y Año Nuevo, donde se acostumbra ingerir abundante cantidad de comida y alimentos hipercalóricos, se produce por lo general un estado de cansancio generalizado en el cuerpo que no permite realizar otra actividad más allá de dormir.

Si bien este fenómeno parecía no tener explicación, ahora se conocen los posibles motivos. Según un nuevo estudio, la sal y la proteína que contienen los alimentos en las fiestas -así como la cantidad de comida ingerida- es lo que envía una señal directa al cerebro que dispara la somnolencia postpandrial, ese famoso cansancio después de comer, que en algunos países también se conoce como "food coma" (o coma alimenticio, en español).

"Los estudios sobre el efecto del 'food-coma' en seres humanos han sido impredecibles", dijo el autor del estudio, William Ja, profesor asociado del Instituto de Investigación Scripps en Florida. "Sucede que el sueño es realmente difícil de estudiar en la gente ya que muy pocos pueden dormir normalmente cuando están siendo observados".

Por este motivo, los investigadores usaron, en lugar de humanos, moscas de fruta para examinarlo. Aunque las moscas tienen patrones de sueño muy diferentes a los humanos (ya que normalmente duermen en períodos mucho más pequeños y más frecuentes a lo largo del día y de la noche), los investigadores pudieron obtener con este método una idea de por qué se siente el impulso de dormir después de un festín.

Los alimentos ricos en proteína y consumidos en cantidad causaron que las moscas durmieran el doble en un período de 40 minutos después de una comida, que lo que dormirían normalmente si no hubieran comido nada. Por otro lado, las comidas con alto contenido de sal también aumentaban la cantidad de sueño de las moscas aproximadamente en la misma medida. Las comidas con alto contenido de azúcar, sin embargo, no cambiaron los patrones de sueño de las moscas en absoluto en comparación con sus patrones de sueño después de no comer.

Además, los investigadores descubrieron que hay circuitos específicos del cerebro realmente involucrados en este proceso, que probablemente causan el deseo de dormir siesta después de comer un gran banquete, y son más fuertes o más débiles en diferentes momentos del día.

Por otro lado, el efecto de cansancio que producen los alimentos no fue tan fuerte para las moscas de la fruta en la noche como en la mañana, lo que sugiere que el ritmo circadiano del cuerpo, o reloj interno, también juega un papel en la determinación de cuando es más probable estar soñoliento después de una comida, según indicó Ja.

"Tal vez sea bueno para la digestión. O tal vez andar con el estómago lleno de alimentos sea perjudicial para el intestino", sospechó William Ja. Y agregó: "Este nuevo estudio en moscas de fruta es importante porque abre la puerta para estudiar con mayor precisión este fenómeno en animales vivos y entender mejor por qué sucede".

Investigaciones anteriores sobre humanos sugirieron que la sal y las proteínas pueden afectar las hormonas del sueño, según dijeron los científicos. Pero ha habido poca investigación para determinar si estos nutrientes están específicamente ligados a esa sensación de cansancio en comparación con otros nutrientes. Por el momento, el autor principal del más reciente estudio dijo que esas son preguntas para investigaciones futuras.

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